Qué simpático este lenguaje de «países emergentes», supongo que el contrapunto serán «países sumergentes», los que se sumergen, o quizá tenga que ver con el número de «emergencias» que ocurren en cada lugar: los derechos humanos en China, la tala de la amazonía en Brasil, la violencia racial en Sud-Africa, la urbanización de la India …
Aquí en España nada es «emergente», más bien «sumergente» el paro lo que hace es sumergirte en el anonimato y la perdida de auto-estima, la urbanización de la costa, la anulación de la cooperación al desarrollo del Ayuntamiento de Madrid … vamos a tener que aprender a bucear para lograr salir al otro lado … como decía Galeano, la cosa está tan grave que no nos podemos permitir ser pesimistas.